Con este documento pretendemos hacer una recopilación de lo que el trabajo de la piel ha representado en Canarias a lo largo de toda su historia, las formas de trabajarla, la relación que con los habitantes de las islas ha tenido, etc..

La oscuridad que ha acompañado al devenir histórico de nuestra tierra hace muy dificil la recopilación de información casi de cualquier tema.

Este apartado se encuentra en permanente actualización.

 

La piel y los primeros canarios .

En la Canarias anterior a la conquista, donde había una sociedad primordialmente ganadera, la economía, tanto individual como colectiva, dependía del número de cabezas de ganado, del número de pieles curtidas y vendibles, del número de gánigos o vasijas de leche o amulán y del número de quesos que del ganado sacaban los indígenas.

 

 

Los canarios y la ropa .

 

Para confeccionar su ropa, utilizaron las pieles que les proporcionaba su ganado –cabras, ovejas, cochinos–, al tiempo que se valieron de algunas fibras vegetales, como podían ser el junco o la palma. A pesar de la precariedad de recursos, los antiguos pobladores del Archipiélago llegaron a adquirir una destreza considerable a la hora de trabajar esos materiales, que eran cortados, cosidos, pulidos y teñidos con admirable pulcritud y perfectamente adecuados a su función.

Hasta nuestros días han llegado pocas de las palabras utilizadas por nuestros ancestros para referirse a su indumentaria. Tal vez el vocablo más conocido sea el que aplicaban a un tipo de vestido hecho con piel de cabra o de oveja, el tamarco (tamarqqu).

 

Tan arraigado estuvo que casi representaba una seña de identidad, como luego lo han sido las célebres mantas campesinas. Por eso, en 1514, el Cabildo establecido por los conquistadores en Tenerife emitió una ordenanza prohibiendo su empleo a los isleños, «que andan entamarcados con tamarcos como solían andar antes que fuesen cristianos e que no vienen ni se allegan en domingos ni fiestas ni en otros días ni con los castellanos, mas siempre se andan por las sierras e montañas con tamarcos de cueros como se andavan antes de ser cristianos».

Además, en Tenerife, para la misma prenda –o una muy similar–, se usó la palabra ahico (ahikah). Sin salir de la antigua Achineche, encontramos dos vocablos que servían para aludir a una especie de mangas y de medias, guaycas (waika) y huyrmas (werma), respectivamente.

Por su parte, en La Gomera llamaban tahuyan a un tipo de falda corta que portaban las mujeres, también elaborada con cuero y pintada. Otras dos voces hacen referencia a un tipo de calzado, similar a una abarca o sandalia y fabricado con piel de animal. Nos referimos al xercos (herkus), en Tenerife, y al maho (mahu), en Fuerteventura y Lanzarote de donde procede el gentilicio "majorero". Por cierto, también en Lanzarote llamaban guapil (wafil) a una especie de sombrero o gorro de piel.

 

 
La piel en los ritos funerarios. Los depósitos funerarios de las islas son muy variados. Destacan entre todos ellos, los que poseen individuos momificados. El tratamiento de los cuerpos no implicaba el eviscerado, aunque sí un proceso que permitía la conservación de los tejidos corporales. Los sudarios eran extremadamente complejos, encontrándose aquellos que poseen esteras vegetales y capas de cuero, o los que sólo poseen este último envoltorio. Los depósitos funerarios se realizaban tanto en el interior de las cuevas como en el interior de estructuras, más o menos complejas, especialmente construidas para este fin. Entre estas últimas destacan los túmulos de la Guancha (Gáldar).

Información sobre la piel usada para envolver las momias en Tenerife.

http://webpages.ull.es/users/jbarrios/pdf/chca2000.pdf
http://www.ucm.es/info/museoafc/loscriminales/funerarias/momias%20guanches.htm

   

 

El trabajo de la piel después de la conquista .

 

Después de la conquista, y con el paso del tiempo fueron apareciendo personas que se dedicaron a los siguientes oficios.

 

 

ALBARDERO El albardero es la persona que confecciona albardas de distintos tipos, para ser utilizadas en los animales de carga y paseo, objetos frecuentes y muy requeridos hasta hace pocas décadas en el mundo rural.

El bajo nivel de mecanización del proceso de trabajo de la albardería, determina una gran especialización de conocimientos y destrezas técnicas manuales de los artesanos en el uso de utillajes, herramientas y tecnologías. La cadena operativa que tiene lugar durante el proceso de producción es la siguiente: corte de la telas, preparación de los palos, confección y elaboración del principal, realización del bastillado del principal, confección y elaboración del sudadero, preparación y colocación de los palos de la albarda, elaboración de los testeros, elaboración del bastillado de los testeros y forrado de la albarda.

 

CURTIDOR DE PIELES Persona que, mediante operaciones mecánicas y procesos químicos, consigue eliminar los problemas de putrefacción, resistencia al calor y tacto duro que presenta la estructura fibrosa de la piel animal, obteniendo con ello el material denominado cuero.

Proceso de producción En primer lugar hay que poner las pieles en remojo durante varios días, limpiarlas para eliminar cualquier resto de carne y según el caso eliminar los pelos. Una vez la piel está limpia se inicia el procedimiento del curtido tratando a ésta con diversos productos curtientes, siendo los más usados los que proceden de extractos vegetales (Taninos) y la curtición con sales de cromo. La curtición vegetal consiste en tratar la piel con un producto tánico que estabiliza su estructura. Los taninos se obtienen por extracción acuosa de distintas cortezas de árboles (quebracho, mimosa o castaño). El curtidor los utiliza en forma de extracto en polvo o líquido. Para curtir es necesario hacer penetrar la solución curtiente en el interior de la piel, por lo que se pone ésta en remojo para que se hinche y sea más fácil la absorción. Es una operación lenta que puede durar semanas o incluso meses cuando se realiza en depósitos o tinas, acelerándose el proceso cuando se realiza en bombas mecánicas. La fijación del tanino en la piel dependerá del ácido utilizado, siendo superior cuando se utilizan ácidos orgánicos (fórmico o acético). Una vez el cuero ya curtido, es importante dejarlo reposar durante dos o tres días para dar tiempo a que los taninos se fijen. Posteriormente los cueros se lavan, escurren y recurten con sulfato de manganeso o cloruro básico, se dejan secar colgados a la sombra. Cuando aún están húmedos, se engrasan y se dejan estirados bien planos hasta que se sequen a fondo. La curtición al cromo es un proceso más reciente y rápido. Se emplean los dicromatos, los sulfatos básicos de cromo y el alumbre de cromo. Se realiza con las pieles previamente piqueladas (tratadas con ácido y sal) utilizando todo o parte del baño residual del piquel, o un baño nuevo; en este último caso hay que añadir al baño sal común para evitar que las pieles se hinchen. Una vez terminada la curtición es conveniente colocar el cuero sobre un caballete para evitar la formación de manchas de cromo, y dejarlo en reposo un mínimo de 24 horas, evitando que los bordes de la piel se sequen.

 
GUARNICIONERO
 

MARROQUINERO Persona que diseña y realiza artículos de cuero, generalmente de pequeño tamaño, y que constituyen accesorios de la vestimenta.

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PRODUCTOR DE CALZADO Artesano dedicado a diseñar y confeccionar calzado de un modo artesanal, empleando el cuero como material básico.
 

ZURRONERO Persona que elabora zurrones, cajeros y batijeros utilizando piel. Todos los zurroneros han estado vinculados a la actividad ganadera. Eran pastores los que practicaban esta labor artesanal, produciendo una serie de objetos que les eran necesarios para el ejercicio del pastoreo.

El oficio de zurronero ha tenido, tradicionalmente, una estrecha vinculación con el mundo del pastoreo, de hecho, muchos de estos artesanos desempeñan esta labor. Y es que el zurrón fue una pieza indispensable para los pastores en el desarrollo de su vida cotidiana, además de venderlos una vez preparados. La práctica de este oficio fue exclusivamente masculina. No se tiene constancia de ninguna mujer que desarrollase esta labor.

El zurronero ejecuta la mayor parte de su trabajo al aire libre, si bien es cierto que necesita de un almacén destinado a desarrollar parte del proceso, éste sirve tanto para secar como para guardar pieles, se caracteriza por ser un espacio a la sombra, donde se tienden cuerdas de las que colgarán las pieles para su secado y almacenamiento.

El zurronero tan solo necesita para realizar sus objetos: cuchillo, lezna, recipiente hondo, paleta de madera y palo. Materias Primas El material utilizado por los zurroneros es piel de baifo de menos de un año.

Lo ideal es que el baifo (macho o machorra) tenga entre quince días y un mes de vida, dado que su piel es mejor. De más de un año para el batijero y de cabra adulta para el cajero. Además de piel, se necesita: sal, suero e incienso morisco, Los zurroneros denominaban a las cabras de determinada manera según su color: la morisca, de color gris, la albardá era negra y canela, la melá

solía ser canela, la rubia si el pelaje era canelo rubio, la berrenda es blanca y negra, etc.

La elaboración de un zurrón sigue la siguiente cadena operativa: Obtención de la piel, para lo cual se ha de sacrificar un animal. Al baifo se le suele matar por el pescuezo, lo más arriba posible, porque así la boca del zurrón queda grande y ancha. Se insufla aire al animal, por medio de una caña, para así separar la piel. El cuero se saca desde el rabo hacia el cogote, pero sin rajar la barriga y haciéndole el menor número de cortes. Para conservar mejor la piel, se le añade sal de manera uniforme por todo el cuero y se deja curtir, durante una semana como mínimo.

Se sacude la sal de la piel del baifo. Se despelleja, quitando cuidadosamente el pelo para no estropear el zurrón. Esto se puede hacer con la ayuda de hojillas, aunque es un proceso lento. Se sumerge en leche y se deja así durante todo un día. Secado de la pieza. Atado de las patas traseras y el rabo con el cuero que se corta de la boca del zurrón, así queda completamente cerrado; se guarda en una zona fresca durante unas semanas, para que se termine de curar y no dé mal olor.

Opcionalmente, también se le pueden coser unas agarraderas para usarlo en el transporte de cosas. Solían ser dos tiras largas, que iban de un extremo a otro de la pieza. Si se quiere que el zurrón quede blanquito, lo metemos en leche durante un día, y luego se estira poco a poco, para que no se raje, con la ayuda de una piedra redonda o un palo, conocido como paleta, hasta que la pieza queda lisa y suave al tacto.

Al estrenar el zurrón, se amasaba gofio unas cuantas veces, tirándose porque los primeros no servían. Cuando no se utiliza a diario, se reseca y se puede estropear con facilidad, para su mantenimiento y conservación de la pieza era bueno dejarlo bien limpio, espolvorearlo con un poco de gofio para evitar las humedades y los malos olores, acto segido hay que enrollarlo dentro de un frasco de cristal, e incluso con unos ajos para que no se pique ni dé mal olor. Tipología El zurrón, pieza de la que recibe el nombre este oficio, puede describirse como un pequeño contenedor hecho en piel de baifo o cabrito. Su principal función consiste en servir para amasar el gofio, o como pequeño bolso para guardar alguna herramienta durante los desplazamientos de los pastores. También hay constancia de zurrones de reses grandes para ir a la mar a buscar sal, marisco o pescado, éste servía para mantener los alimentos más frescos.

El principal sistema de cierre del zurrón, es la botana, encargada de tapar el orificio existente en la zona del cuello. Se realiza comúnmente

enrollando una correa que recoja los pliegues de dicho lugar, para luego traspasarla con una lezna. El cosido final se realiza pasando repetidas veces el extremo de la tira de piel utilizada entre el muñón del cuello y las vueltas de la propia correa. Este cierre es el mismo tanto en el zurrón como en el batijero o cajero . El batijero es un objeto de gran tamaño que se lleva colgado de los hombros a manera de mochila, se confecciona con pieles de animales adultos. Se utiliza para transportar la comida y otros elementos básicos durante el tiempo en que el pastor esta fuera del hogar buscando pastos con sus animales.

Bibliografía

MEDINA MORENO, Eliécer (2004): “Prácticas artesanales del cuero entre los pastores de Gran Canaria”, en EL PAJAR. Cuaderno de Etnografía Canaria. Asociación Cultural. Pinolere. II Época, nº 19, Agosto, Anual, La Orotava, Tenerife.

DE LEÓN MORALES, Yoana(1999): “Los últimos artesanos del zurrón ”, en EL PAJAR. Cuaderno de Etnografía Canaria. Asociación Cultural. Pinolere. II Época, nº 6 Diciembre, Anual, La Orotava, Tenerife.

MEDINA MORENO, Eliécer (2003): "El trabajo tradicional de la piel en la isla de Gran Canaria". Tenique, revista de la cultura popular canaria. Grupo Folklórico del Centro Superior de Educación de la Universidad de La Laguna. Nº 5, Julio, Anual, Santa Cruz de Tenerife.

NODA GÓMEZ, Talio(2003): Pastoreo en la isla de La Palma.Ed. Cabildo Insular de La Palma, en Santa Cruz de La Palma.

 
El trabajo de la piel a partir del siglo XX.